Experimentos sencillos para realizar con niños en casa
Sobre todo los días lluviosos, los niños necesitan ocupar su tiempo con una tarea que los entretenga dentro de su hogar. Una gran idea para dejar de lado los juegos de video y la televisión, es enseñarles a hacer algunos experimentos caseros.
Una actividad ideal
Los experimentos caseros para niños son una excelente forma de ayudarles a descubrir las propiedades químicas y físicas, que se presentan en el comportamiento de distintos elementos y sustancias. De esta manera, no sólo se trata de una actividad divertida, sino también interesante y educativa.
A continuación se presentan algunas recetas de experimentos muy simples, para que los pequeños aprendan a realizar por sí mismos.
Algunos experimentos
Uno de los experimentos preferidos por los niños es el del volcán casero. Para crearlo, primero es necesario realizar su forma con un material moldeable, como plastilina o arcilla, dejando un agujero en el centro con ayuda de los dedos o un utensilio cilíndrico.
Lo divertido es hacer lava. Para ello, se vierte una cucharada de bicarbonato de sodio, colorante rojo de alimentos, y algunas gotitas de jabón líquido o detergente en el interior del volcán. Para provocar su erupción, simplemente se añade una cucharita de vinagre, y listo. Otro experimento muy común, que los maestros suelen enviar como tarea doméstica a los escolares, es el del aceite y el agua. Se trata de añadir agua, aceite y alcohol (en ese orden) dentro de un frasco transparente con tapa. Los niños podrán observar como las capas de las distintas sustancias permanecerán en su lugar sin mezclarse. Luego se agita el frasco y se descubrirá que las tres capas pasarán a ser sólo dos, ya que el agua y el alcohol lograrán mezclarse, mientras el aceite no lo hará.
Y por último, uno que suele sorprender a los pequeños es el del huevo en la botella. Para ello, se cocina un huevo duro y se le quita su cáscara. Luego se necesita conseguir una botella cuya boca tenga un diámetro similar al del huevo, pero algo más pequeña. De esta manera, insertar el huevo en la botella parecerá imposible. Sin embargo, depositando tres cerillas encendidas en el interior de la misma, y colocando el huevo en la boca de la botella (sin presionarlo hacia abajo ni nada), el mismo ingresará por sí sólo.
